Colaboraciones

EN LA MENTE DE UN FUNCIONARIO DE PRISIONES

enrique

Hace un año los directores de 10 centros penitenciarios de España denunciaban a la Fiscalía General del Estado las bajas masivas de funcionarios de vigilancia

José Carlos Fuertes, psiquiatra forense: “Tienen una capacidad de tolerar el sufrimiento que no tienen otros funcionarios”

Don ‘Toni’, que así le llaman los internos de la prisión de Pamplona (Navarra) trabaja en el módulo cuatro, con más de cien presos por delitos de hurto y tráfico de drogas en su mayoría. Lleva casi 20 años trabajando como funcionario de prisiones y ha desempeñado su labor en más de diez cárceles españolas. “Los funcionarios nos ‘prisionizamos’, nos sentimos imponentes con la falta de medios que tenemos a la hora de intentar poner las bases para la reinserción de los presos”, explica.

TONI (FUNCIONARIO DE PRISIONES): “Me da igual que sea etarra, que haya matado a siete personas o violado a diecisiete chicas. Personalmente, puedo sentir mucha repulsa pero intento ayudarles porque es mi trabajo, es un mandato constitucional e intento hacerlo bien”

Un objetivo, el de la reinserción, que, dice, no puede recaer únicamente en el funcionario, sino que debe implicar a toda la sociedad. En Pamplona hay cerca de una veintena de puestos de funcionarios de vigilancia vacantes. De hecho, Toni se encarga de la vigilancia de todo un módulo penitenciario con otro compañero: “Desde las 8:30 de la mañana hasta las 9 de la noche no paro de escuchar demandas de presos. Lo quieren todo y lo quieren para ya. Acabas con la cabeza tocada”, lamenta.

TONI (FUNCIONARIO DE PRISIONES): “Nuestra defensa es un ‘walky talky’ y un bolígrafo. A mí hace poco un preso intentó darme un puñetazo y tuvimos que reducirle en su celda. Estaba muy agresivo, intento prender fuego a la celda. Nos decía: ¡Os voy a matar a todos, h. de p., perros! Amenazas de muerte. Nunca estás libre de riesgo.

La mayoría de los presos se llevan bien con él porque saben que les cuida y tiene mucha paciencia con ellos. “Me da igual que sea etarra, que haya matado a siete personas o violado a diecisiete chicas. Personalmente, puedo sentir mucha repulsa pero intento ayudarles porque es mi trabajo, es un mandato constitucional e intento hacerlo bien”, cuenta este funcionario con más de dos décadas de experiencia.

TONI (FUNCIONARIO DE PRISIONES): “Desde las 8:30 de la mañana hasta las 9 de la noche no paro de escuchar demandas de presos. Lo quieren todo y lo quieren para ya. Acabas con la cabeza tocada”

Sin embargo, esa paciencia y simpatía sin distinciones hacia los presos no le libra de tener algún problema e incluso haber visto peligrar su integridad física, en especial, dice, cuando entra solo en una celda. “Nuestra defensa es un ‘walky talky’ y un bolígrafo. A mí hace poco un preso intentó darme un puñetazo y tuvimos que reducirle en su celda. Estaba muy agresivo, intento prender fuego a la celda. Nos decía: ¡Os voy a matar a todos, h. de p., perros! Amenazas de muerte. Nunca estás libre de riesgo”, asegura este funcionario.

TONI (FUNCIONARIO DE PRISIONES): “Cuando de pequeños preguntan qué quieres ser nadie dice ser funcionario de prisiones. Pero una vez que estás dentro, te engancha”

Los sindicatos de funcionarios de prisiones han denunciado más de 200 agresiones o intentos de agresión a funcionarios de prisiones en el primer semestre de este año. Evitar esas situaciones es parte de la labor de un funcionario, y todo pasa, cuenta Toni, por escucharles y mostrar interés por sus problemas. “Si el origen familiar del preso es normal se suelen portar mejor; aunque siempre solucionan todo por la ley del más fuerte”, asegura.

WhatsApp Image 2019-12-04 at 13.54.26Cuanto Toni llega a casa después de tres días seguidos no tiene que esforzarse mucho para desconectar. La lectura y el deporte son sus vías de escape de un trabajo que define como muy vocacional pero, al mismo tiempo, muy poco agradecido, sin embargo, no puede dejar de hablar de cuanto le gusta lo que hace “Cuando de pequeños preguntan qué quieres ser nadie dice ser funcionario de prisiones. Pero una vez que estás dentro, te engancha”, afirma.
Engancha y en ocasiones, explica, ese esfuerzo da sus frutos. “Yo me he encontrado con internos en la calle y me he tomado café con ellos. Creo que esa es la verdadera reinserción”, relata orgulloso.

Como Toni hay cerca de 23.000 personas desempeñando labores de vigilancia penitenciaria en 92 centros penitenciarios. Para el psiquiatra forense José Carlos Fuertes, son personas diferentes, que a pesar de no recibir a veces la formación adecuada para tratar con todos y cada uno de los internos, hacen una labor encomiable. “Acaban teniendo una labor ‘multifunción’. Tienen que ser psicólogos, y no lo son, vigilar tratamientos psiquiátricos, evitar suicidios, me parece que soportan una exigencia muy elevada”, asegura el doctor Fuertes, que desempeña parte de su labor profesional dentro de centros penitenciarios.

JOSÉ CARLOS FUERTES (PSIQUIATRA FORENSE): “Me consta que tienen un estrés laboral sobrepasado. Conviven con gente tratable pero también con personajes peligrosos, que tienen todo perdido. Un señor que tiene la prisión permanente revisable: ¿Qué le importa montar un lío o cargarse a un funcionario?”

Fuertes disecciona la mente de un funcionario de vigilancia en España, una labor que conoce bien y que ve cada semana, ya que coincide con muchos de estos funcionarios y puede hablar habitualmente con ellos. “Me consta que tienen un estrés laboral sobrepasado. Conviven con gente tratable pero también con personajes peligrosos, que tienen todo perdido. Un señor que tiene la prisión permanente revisable: ¿Qué le importa montar un lío o cargarse a un funcionario?”, explica.

JOSÉ CARLOS FUERTES (PSIQUIATRA FORENSE): ”Los funcionarios tienen una capacidad de tolerar y sufrimiento que no tienen otros funcionarios. Tienen una vocación muy fuerte, al tratar de controlar, en casos, a psicópatas graves, cuidarles y convivir con ellos”

imageCuenta este psiquiatra experto en el comportamiento humano que un 70% de los reclusos son personas que sufren trastornos de personalidad graves y problemas en su salud mental importantes. Algo que, dice, aumenta el grado de ansiedad del vigilante que ve peligrar su vida cuando entra en su puesto de trabajo: “Es un medio hostil para ellos”, afirma. “Uno de estos recursos es la empatía con el preso. Ponerse en su lugar les puede ayudar mucho a sobrellevar su trabajo. La buena relación con el recluso y su familia es una medicina defensiva perfecta. Sin cometer ninguna ilegalidad, llevarse bien es importante para evitar males mayores”,Por eso Fuertes da un especial valor a la labor que hacen.”Los funcionarios tienen una capacidad de tolerar y sufrimiento que no tienen otros funcionarios. Tienen una vocación muy fuerte, al tratar de controlar, en casos, a psicópatas graves, cuidarles y convivir con ellos”, insiste este psiquiatra aragonés.

WhatsApp Image 2019-12-04 at 13.54.38Por eso, considera este psiquiatra con más de 40 años de experiencia, el funcionario de prisiones debe utilizar todos los recursos psicológicos disponibles en prisión para que su salud mental no se resienta. “Uno de estos recursos es la empatía con el preso. Ponerse en su lugar les puede ayudar mucho a sobrellevar su trabajo. La buena relación con el recluso y su familia es una medicina defensiva perfecta. Sin cometer ninguna ilegalidad, llevarse bien es importante para evitar males mayores”, comenta.

Mimetizarse y pasar desapercibido. Asegura Fuertes que puede ser la clave para su supervivencia en las cárceles españolas:”Deben cuidar de sí mismos, y para eso hace falta que los entrenen y enseñen. No es un don natural que tienes, sino que eso tiene que llegar de un aprendizaje”, insiste Fuertes.

WhatsApp Image 2019-12-04 at 13.54.34Instituciones Penitenciarias admite un déficit de 3.000 puestos de trabajo aunque el sindicato CSIF eleva ese número hasta 3.576 las plazas de funcionarios de prisiones que había que cubrir, en una plantilla que ronda los 23.000 trabajadores repartidos entre los 92 centros penitenciarios de España hay 34 macroprisiones pensadas para facilitar el desarrollo integral de presos de todo el abanico delictivo.

En junio de 2019 se incorporaron 831 nuevos funcionarios de vigilancia. Una vez concluidos los procesos selectivos de la Oferta de Empleo Público del presente año 2019, se calcula que el déficit de personal de Prisiones se reducirá a 557 plazas.

 

FUENTE. psicólogoszaragoza.net. Las fotografías de navajas y  mini móviles pertenecen a registros efectuados por funcionarios de prisiones en cárceles españolas. Intentan por todos los medios que este material no entré en prisión pero a veces es difícil evitarlo con los medios humanos que tienen, reconocen ellos.