Colaboraciones

Viva la vida

La ciudad estaba llena de dormidos despiertos que no escapaban realmente a su suerte sino esas pocas veces en que, por la noche, su herida, aparentemente cerrada, se abría”

“La peste”. Albert Camus.

El cuarto álbum de la banda británica pop, Coldplay editado en el año 2008, contiene una canción “Viva la vida“, entiendo en mi humilde opinión que su contenido y la melodía es simplemente fantástica, vibrante y alucinante; “ Viva la Vida“, según manifestó su líder del grupo, Chris Martin, toma su nombre de una pintura de Frida Kahlo, una aclamada artista mexicana del siglo pasado; la carátula del disco, muy impactante muestra la pintura conmemorando la Revolución de Julio, acontecida en 1830, llamada, “La libertad guiando al pueblo” del pintor francés Eugène Delacroix. La canción pasaría desapercibida en nuestro país, sino porque Pep Guardiola la eligió como motivación para su equipo el F.C Barcelona; en un año muy especial, el 2009; en que el Barca conquistó todo lo que ningún equipo de fútbol a nivel mundial había hecho antes. La letra de la canción es la clave de todo, es cantada en primera persona por un monarca (hipotéticamente Luis XVI), el cual ve como se desmorona su reinado, y finalmente va ser decapitado; ese rey que gobernó el mundo y ahora pierde hasta la vida relata la canción; en ella se representa magistralmente el sentimiento de quien todo lo ha tenido (en cualquier aspecto de la vida), y todo lo que ha perdido (por eso se usan también referencias a otros personajes o momentos históricos de decadencia y hundimiento). El estribillo de la canción es claramente didáctico y revelador, solo hay un significado para nuestra vida sino en la trascendencia de lo divino (de la mano de Dios). Los seres humanos no se pueden sentir intocables, ante los actuales tiempos caóticos sin respuesta racional ni científica, es cuando nuestros sentimientos y emociones se dirigen a lo trascendente en busca de respuestas. Por eso personalmente esa melodía de la canción me dice que seguimos estando vivos, que debemos luchar por la vida y por lo nuestro, dar gracias a Dios por tenerla diariamente y vivirla felizmente en cada momento .

El grupo Coldplay sigue el camino marcado por el cantautor británico “Cat Stevens“ y sus reflexiones místicas y trascendentes (Moonshadow, Morning has Broken) en sus legendarias canciones en los años 70, que lo llevo a convertirse posteriormente al Islam y ejercer de Imán, ya en 1977 ; pasándose a llamar Yusuf Islam.

Ya lo había cantado sin ir más lejos, nuestra añorada cantautora chilena Violeta Parra, en su canción: “Gracias a la vida“, un auténtico himno humanista y positivo para encarar nuestra existencia.

Las peores epidemias no son biológicas, sino morales, como señalaba Albert Camus en una de sus obras maestra “La Peste”. En las situaciones de crisis, sale a luz lo peor de la sociedad y de sus dirigentes, en este caso: de insolidaridad, de egoísmo, de inmadurez, de irracionalidad pero también emerge de estas situaciones lo mejor de cada ser humano. Siempre hay personas valientes y justas que sacrifican su bienestar para cuidar a los demás, lo estamos viendo a diario.

Publicada en 1947, “La peste” está ambientada en Orán, narra los estragos de una epidemia que causa centenares de muertes cada día. La propagación imparable de la enfermedad empujará a las autoridades locales a imponer un severo aislamiento, porque casi nadie repara en los demás, al carecer de sentido de la solidaridad y de lo colectivo. No son ciudadanos, sino depredadores que escatiman horas al sueño para acumular bienes y pensar solo en ellos mismos y en su bienestar. La prosperidad material siempre parece una meta más razonable que la búsqueda de la excelencia moral, según Camus. La capacidad de sacrificio del Doctor Rieux, principal protagonista de “La peste”, pone de manifiesto que atribuimos una importancia excesiva a nuestro, yo ;el triste egocentrismo. La grandeza del ser humano reside en su capacidad de darse a los demás, no en su ambición personal. No hay nada hermoso en el dolor, pero indudablemente nos abre los ojos y nos obliga a pensar, afirma Camus. El Doctor Rieux el personaje central de la novela no se acostumbra, a ver morir a sus pacientes y observa detenidamente que la respiración de un moribundo es una objeción irrebatible contra la supuesta bondad de la vida. La vida es absurda, ilógica, dura y desconcertante; tal vez demasiado, piensa Rieux. La inteligencia del hombre solo le hace más desgraciado, pues le muestra que el universo está gobernado por el azar, según refleja y afirma tajantemente, Albert Camus. Para el novelista, todos los hombres son hermanos en el sufrimiento, en una desdicha que no se puede aplacar, según el mismo: “Hay en los hombres más cosas dignas de admiración que de desprecio”. Albert Camus reflexiona de la siguiente manera:

”El que no sabe estar solo desconoce lo que es la verdadera libertad. Debemos buscar al otro por anhelo de fraternidad, no para huir de nuestros miedos. No hay que lamentar el aislamiento impuesto por las autoridades. Es una buena oportunidad para explorar nuestra intimidad y buscar un sentido a la vida”.

Albert Camus siempre fue un vitalista y un luchador, no un pesimista del existencialismo, por eso estaría bien leer ahora mismo su gran obra “El hombre rebelde” la guía de la juventud de los años 60, de la rebeldía ética, responsable y constructiva; que como otras obras fundamentales del autor fue traducido al castellano por la Editorial Losada en Argentina fundada por gallegos en el exilio (al estar prohibidas sus obras en España). Siguiendo la senda galaica tenemos que recordar que Albert Camus tuvo una larga relación sentimental con la coruñesa, María Casares (hija de Santiago Casares Quiroga, Presidente del Gobierno y Ministro con la Segunda República) que triunfo en el exilio en Francia como la gran actriz de teatro de la posguerra. Siempre se negó a nacionalizarse francesa aunque desde adolescente vivió en Paris, se declaraba profundamente española , y particularmente también gallega y coruñesa. Como muchos exiliados volvió a España en 1976 a interpretar la obra de teatro escrita por Rafael Alberti “El adefesio”; posteriormente reclamó en su ciudad natal los bienes inmuebles (innumerables y también solares) que la habían confiscado el franquismo a su padre; ante la callada por respuesta de las autoridades, jamás volvió ni a Coruña ni a España.

Albert Camus era un enamorado del mundo del futbol, vio lo mejor del ser humano en un campo de fútbol, en su expresión de lo colectivo, en lo solidario, en las gradas, en la inexistencia del individualismo; siempre reivindico lo mejor de este deporte hasta su prematura muerte en accidente de automóvil en el año 1960.

Terminamos ya.

El poder como la vida es efímero, nunca absoluto realidad recogida ya en los clásicos griegos, y jugando con las palabras: El poder no se crea ni se destruye simplemente se transforma.

Según afirmaba el actor y dramaturgo italiano, Darío Fo premio Nobel ya fallecido, lo cual reproducimos textualmente:

“Mira cómo todos tiemblan. Tras un momento de alarma frente a la trampa descubierta, la audiencia entiende y ríe, más de que lo ha hecho nunca. Luego se detiene: la indignación y la rabia desplazan la risa. La audiencia comprende la razón del increíble fraude“ .

Dario Fo copia (El copiar es universal) en lo anterior, al gran escritor satírico irlandés, Jonathan Swift, en su obra “Oda al muy honorable Sir William Temple”:

“Estos ardides que sostienen el Estado, juegos de manos, que llamamos profundos designios políticos (como en el teatro, el imbécil no viendo las cuerdas se pasma ante una gloria que vuela)… Supongamos pues que en plena sesión la máquina mal montada se desploma, las pantallas se resbalan y dejan de ver todo:

¡Que rápido salta el trucaje a la vista! ¡Qué simple es! ¡Qué vulgar trampa!

¡Ved, el nudo de la polea¡ ¡Qué pobre mecanismo acciona los pensamientos de los monarcas y los planes de los Estados!

¡De qué miserias depende su suerte! Los villanos espantados huyen, tiemblan ante inaudito prodigio… ¡Helo aquí!… ¡mirad!, !como tirita y tiembla cada uno!”

EPILOGO.

León Felipe es mi poeta preferido porque su sencillez es subliminal y aplastante, en uno de sus grandes poemas “Como tú”; el poeta supo preciar y condensar, en pocas letras, nuestra condición humana y nuestro destino. El poema hecho para recitar, habla de cómo las cosas pequeñas, son en el fondo las únicas importantes; de cómo no tener grandes destinos en la vida puede hacernos libres y felices; de que en al final lo más pequeño, por poco valor -véase económico- que tenga, puede ser lo más grande. Nuestro admirado poeta descansa enterrado en el Virreinato de la Nueva España en el olvido de su patria; donde fue acogido y donde su vida se desarrollo de lo manera más austera, humilde y dura (Nadie hablo nunca de repatriarlo para que descanse en sus amadas tierras leonesas). Esta bien recordar que un Nobel de las letras castellanas exiliado en Puerto Rico lo despreció y lo humilló personalmente; afirmando que su tesoro literario era casi papel higiénico. Pero en este epílogo, querido poeta; presides en pie de igualdad lo más alto de la letras hispanas, la Diputación Permanente de la grandeza de España. Que como muy bien decía Antonio Machado cuando decimos tu nombre damos lo único que tenemos para que sigas viva. Porque como muy bien nos enseña Cicerón: “La vida de los muertos está siempre presente en la memoria de los vivos”.

COMO TÚ

Así es mi vida, piedra, como tú. Como tú, piedra pequeña; como tú, piedra ligera; como tú, canto que ruedas por las calzadas y por las veredas; como tú, guijarro humilde de las carreteras; como tú, que en días de tormentas te hundes en el cieno de la tierra y luego centelleas bajo los cascos y bajo las ruedas; como tú, que no has servido para ser ni piedra de una Lonja, ni piedra de una Audiencia, ni piedra de un Palacio, ni piedra de una Iglesia; como tú, piedra aventurera; como tú, que tal vez estás hecha sólo para una honda, piedra pequeña y ligera…da,
piedra,
Esto es todo por hoy, amigos ¡ Nos vemos pronto¡como tú. Como tú,